Síntesis
En muchas oportunidades las y los facilitadores hace un buen inicio y un excelente proceso, pero con poco énfasis y manejo del cierre. Cerrar una actividad o proceso es tan importante como el proceso mismo. Un cierre adecuado, permite por un lado, garantizar que no quedan abiertos procesos (emocionales, intelectuales, corporales, espirituales, etc.) que puedan generar bloqueos, interferencias o desbordamientos, de las personas o del grupo, y por otro, una consolidación de los aprendizajes, acuerdos, productos y resultados alcanzados.
Autora: Gladys Yamelicse Quintero